Tengo 64 y soy gay desde los 6
lunes, 27 de mayo de 2019
Pasivo desde siempre
Estaba en el colegio, tenia 16 años y siempre me gustó ir al cine, siempre iba solo, los sabados de preferencia. Salía despues de almuerzo, me abrigaba bien, como era inverno me ponía calzones de lana que me tejía mi mama, eran rojos y eran super calentitos. Me iba al centro y veía la cartelera de los cines. Ese dia entre a uno que estaba en una galería, pagué la entrada y me fui al ultimo asiento de la platea alta. No me acuerdo que pelicula era pero me di cuenta que no había nadie más cerca mío, en eso miro para el lado y como cinco asientos mas alla veo a un hombre de unos 50 años que me miraba y me hacíauro señas que me acercara, me acerco y veo que tiene su pico afuera y está masturbandose, me dice que se lo chupe, que no hay nadie, entonces me acerco y me lo meto en la boca y comienzo a chuparselo, lo tenia grande y duro, mientras el me manoseaba entero, me pasaba la mano por mi culo y me dijo que me bajara los pantalones, quede con el culo al aire y sin esperar, me puso saliba y me lo metió, me tenia en el suelo en cuatro y me culeo hasta a que acabo dentro de mi, me lo sacó se limpió me limpió a mi y nos quedamos a ver la pelicula. Termino la pelicula, nos fuimos y nunca más lo vi. Salí del cine con una sensación muy rica, nunca lo habia hecho así, y menos con un desconocido. Pasé a una fuente de soda a comerme un sandwich y, como si fuera mi dia de suerte, se acerca un tipo de unos 40, se sienta a mi lado pide un sandwich y me pregunta si estoy solo, le digo que si y empezamos a conversar, luego de comernos el sandwich me dice que el me invita, nos vamos caminando hacia la plaza de armas, nos sentamos y me dice que le gustaria estar conmigo en una cama, y me invita a un departamento, me dice que le guste altiro y que no dudó que le diria que si. Me trató muy bien, incluso le gustó mucho cuando me vio los calzones de lana, me dio un tremendo beso y me acaricio entero, yo tome su pico, enorme, y comencé a chuparselo, que delicia, luego de un rato, me pone saliva en el culo y me mete todo ese enorme pico, yo estaba en las nubes, me culeó super rico, acabo con un grito de satisfacción y se quedo un rato asi, dentro de mi, sin movernos, fue delicioso. Nos vestimos y nos fuimos cada uno a su casa. Fue el inicio de una vida dedicada por completo a gozar de lo mejor, ser penetrado, sin importar lo que pasara, hasta que llego el maldito sida, menos mal que tome conciencia y deje la promiscuidad, empece a exigir condon, y a elegir mi pareja sexual del momento. Asi he llegado hasta hoy, con 64 años, y totalmente sano, y aun recibiendo hermosos picos en mi culo.
martes, 29 de enero de 2019
Tengo 64 años, pasivo desde siempre
Soy hombre, tengo 64 años, y en esta página quiero contar mi historia. Es un poco fuerte, está en mi subconsciente y la recuerdo cada cierto tiempo.
Ese año iniciaba mi etapa escolar y mi mamá empezaba a trabajar, entonces hablo con su mejor amiga y le encargó que me recibiera al llegar del colegio. Mi tía, así le decía yo, vivía con su papá, un señor de 55 años. Ese día llegué, me dió almuerzo y me acostó en su cama, porque ella iba a su trabajo. Dormí un rato y cuando desperté estaba este señor acostado a mi lado, me dijo que me quería acompañar, esto lo hizo como tres días, después se acostó debajo de las sábanas y sin ropa, me abrazó y acarició entero, me tocó mis nalgas y ahí yo sentí su pico, duro, en mi hoyito, no hubo penetración, estuvo moviendose harto rato, me preguntó si me gustaba, le dije que si, y siguio, de verdad me gustó sentir eso. Fueron varios días así, hasta que me dijo que iba a hacer algo que me gustara mucho más. Me puso harta crema en el culo, y me puso su pico, empezó a moverse y en eso siento un dolor terrible, había entrado todo su pico, casi lloro de dolor, pero me abrazó fuerte, y se quedó quieto un buen rato, luego comenzó a moverse, me dolía, pero al mismo tiempo me gustaba, mientras me culeaba, me acariciaba todo, no se, pero me gustó mucho. Ese fue el comienzo, y duró toda mi etapa escolar, me culeaba todos los días, y a mi me gustaba cada día mas. Me enseñó a chuparselo, a veces acababa en mi boca, y yo me lo tragaba todo. Nunca comente esto, mi mamá nunca supo. Lo que le extrañó a mi mamá, fue mi comportamiento posterior, que me gustaría contarlo en otra ocasion, me volví retraído, no hablaba mucho, solo me gustaba estar con el. Este señor me enseñó muchas otras cosas, cuando terminé el colegio, tuvimos más tiempo de estar juntos, y ya no me detuve, hice muchas cosas con el, conocí otro mundo, me entregue por completo al placer, siempre haciendo de pasivo y recibiendo muy buena recompensa, no material, sino carnal. Hoy tengo 64 años y aún recibo lo que quiero, sin prejuicios.
Ese año iniciaba mi etapa escolar y mi mamá empezaba a trabajar, entonces hablo con su mejor amiga y le encargó que me recibiera al llegar del colegio. Mi tía, así le decía yo, vivía con su papá, un señor de 55 años. Ese día llegué, me dió almuerzo y me acostó en su cama, porque ella iba a su trabajo. Dormí un rato y cuando desperté estaba este señor acostado a mi lado, me dijo que me quería acompañar, esto lo hizo como tres días, después se acostó debajo de las sábanas y sin ropa, me abrazó y acarició entero, me tocó mis nalgas y ahí yo sentí su pico, duro, en mi hoyito, no hubo penetración, estuvo moviendose harto rato, me preguntó si me gustaba, le dije que si, y siguio, de verdad me gustó sentir eso. Fueron varios días así, hasta que me dijo que iba a hacer algo que me gustara mucho más. Me puso harta crema en el culo, y me puso su pico, empezó a moverse y en eso siento un dolor terrible, había entrado todo su pico, casi lloro de dolor, pero me abrazó fuerte, y se quedó quieto un buen rato, luego comenzó a moverse, me dolía, pero al mismo tiempo me gustaba, mientras me culeaba, me acariciaba todo, no se, pero me gustó mucho. Ese fue el comienzo, y duró toda mi etapa escolar, me culeaba todos los días, y a mi me gustaba cada día mas. Me enseñó a chuparselo, a veces acababa en mi boca, y yo me lo tragaba todo. Nunca comente esto, mi mamá nunca supo. Lo que le extrañó a mi mamá, fue mi comportamiento posterior, que me gustaría contarlo en otra ocasion, me volví retraído, no hablaba mucho, solo me gustaba estar con el. Este señor me enseñó muchas otras cosas, cuando terminé el colegio, tuvimos más tiempo de estar juntos, y ya no me detuve, hice muchas cosas con el, conocí otro mundo, me entregue por completo al placer, siempre haciendo de pasivo y recibiendo muy buena recompensa, no material, sino carnal. Hoy tengo 64 años y aún recibo lo que quiero, sin prejuicios.
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